Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe
forestal

Bosques

  • deforestacion
    2,18
    millones hectáreas/año es la tasa de pérdida de bosques en ALC (2010-2015)
  • árboles
    32,8%
    del área total de bosques (ALC) son áreas protegidas
  • productos forestales
    15,7
    Kcal/cápita/día es el aporte promedio de los productos forestales comestibles en ALC
  • Si bien la tasa de pérdida de bosques se está desacelerando en la Región, desde 4,45 millones de hectáreas por año entre 1990-2000 a 2,18 millones por año entre 2010-2015, la deforestación en la región aún es significativa en relación a la tasa anual de deforestación global, y reduce las posibilidades de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Región.

  • Para la reducción de la tasa de deforestación, los países de la Región se han esforzado en promover el manejo forestal sostenible (15,7% de los bosques están ordenados en base a planes de manejo forestal), el incremento de la protección legal de los boques (32,8 % del área total de bosque se encuentra dentro de áreas protegidas) y la ampliación del área bajo certificación forestal aunque aún hay mucho esfuerzo por realizar en este ámbito (1,8% del área total de bosques).

  • En América Latina y el Caribe el consumo per cápita anual de productos forestales comestibles se estima en 9,4 Kg, lo que corresponde a 15,7 Kcal/persona/día., y por lo general se concentra en las zonas rurales y en poblaciones de bajos ingresos. La deforestación por lo tanto, además de un problema ambiental, se constituye en un problema socioeconómico que afecta a las poblaciones que se encuentran en situación de vulnerabilidad en el medio rural.

Resumen de: Bosques

El área total de bosque de ALC asciende a 935,5 millones de hectáreas, lo que corresponde al 46 % de la superficie total. A pesar de esta abundancia, la región aún no ha encontrado la vía para aprovechar de manera sostenible este importante recurso. Si bien la tasa de pérdida forestal se está desacelerando, pues en el último cuarto de siglo ha caído a casi la mitad, siendo actualmente del orden del 0,23 % al año, aún se constituye en una tasa elevada en relación con la tasa global anual de 0,13 %. Esto contrasta con la reducida cantidad de superficie de bosque plantado, que se ha incrementado del 1 % al 2 % de la cobertura forestal en el mismo período, pero que es baja en relación con el valor mundial del 7 %. Al margen de estos datos, la importancia de los bosques para la conservación de los servicios ambientales y para el desarrollo sostenible se expresa en parte en las acciones tomadas por los países de la región para promover su conservación y uso sostenible. Esto se evidencia en el incremento del área de bosques en áreas protegidas, que pasó de 114,6 millones de hectáreas en 1990 a 305,4 millones de hectáreas en 2015 (32,8 % de la superficie de bosques). Además, la función principal declarada de aproximadamente el 18 % de los bosques ha sido la de protección y conservación de la biodiversidad, y se estima que 147 millones de hectáreas de bosque se encuentran bajo un plan de manejo oficial.

Los bosques permiten diversificar el ingreso de las poblaciones rurales, especialmente de las más vulnerables. Sin embargo, en muchos casos no se registran el uso, el intercambio y el comercio de productos forestales madereros y no madereros, que generan ingresos relevantes para una gran parte de la población rural de algunos países y, por lo tanto, no se reflejan en las cuentas nacionales, siendo catalogados como “actividades informales”. Los ingresos estimados por productos madereros informales (USD 8976 millones), por productos forestales no madereros (USD 3638 millones) y por servicios ambientales (USD 164 millones) corresponden al 26 % del valor añadido bruto del sector forestal a la economía regional (USD 49 000 millones).

Los productos forestales no madereros (PFNM) aportan también a la nutrición y la salud de las poblaciones locales. Se estima que anualmente se consumen alrededor de 5,6 millones de toneladas de PFNM comestibles, lo que corresponde a un aporte de 15,7 kcal/persona/día en ALC. En el ámbito de la salud, cerca del 28 % de los hogares de la región recurre de manera cotidiana a la medicina tradicional en base a plantas, muchas de las cuales provienen de los bosques. La dendroenergía constituye el 13 % de la matriz energética regional, siendo que el 16 % de los hogares utiliza la madera como combustible, principalmente para cocinar. La leña es fuente energética para el 7 % de la oferta total, casi similar a la hidroenergía, que provee el 8 % de la oferta total. El 36 % de las existencias mundiales de carbono forestal se encuentran en la región, que posee el 22 % de la superficie boscosa mundial. A nivel regional se ha estimado que 73,4 millones de personas habitan viviendas que utilizan productos forestales como material principal de construcción, lo que corresponde al 12 % del número total de hogares. En relación con el empleo, el sector forestal utiliza 0,5 % de la mano de obra total empleada en la región.

Los bosques de ALC cubren un poco menos de la mitad de la superficie terrestre de la región. Los bosques suministran productos y servicios que contribuyen al desarrollo socioeconómico y a la protección del ambiente. Son esenciales para la vida de millones de personas, principalmente en el medio rural y en situación de pobreza, pues proveen alimentos y otros productos no madereros, energía, medicina e importantes servicios ecosistémicos, que se constituyen en elementos insustituibles para la sostenibilidad de sus medios de subsistencia y vida. La gestión forestal responsable y sostenible y las acciones para el desarrollo sustentable (conservar, restaurar, proteger y producir) de los recursos naturales de los ecosistemas forestales son esenciales para el logro de los ODS en la región.