Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe
macroeconómico

Contexto macroeconómico

  • PIB
    3,1%
    Crecimiento del PIB mundial (2016)
  • Inflación
    8,4%
    Inflación en ALC (2016)
  • PIB ALC
    1,1%
    Crecimiento económico esperado para ALC (2017)
  • El crecimiento del comercio en 2015-2016 fue inferior al crecimiento del PIB mundial, algo casi sin precedentes en las últimas décadas, aunque a fines de 2016 empezó a repuntar como resultado del aumento en la inversión.

  • La inflación regional ha venido aumentando desde mediados de 2009 y se incrementó en 2016, especialmente por el alza de los precios de los alimentos y por la depreciación cambiaria, lo que ha condicionado las políticas monetarias en varios países.

  • Las perspectivas de crecimiento de la economía mundial se han ido ajustando ligeramente al alza, gracias a la recuperación de la inversión, los precios de las materias primas y la actividad del sector manufacturero.

 

Resumen de: Contexto macroeconómico

El crecimiento de la economía mundial parece estar acelerándose. Tras el débil resultado de 2016, las proyecciones sugieren que la actividad económica global repuntará en 2017 y 2018, con mejoras generalizadas en los países. No obstante, el crecimiento seguirá presentando debilidades e incertidumbres, sobre todo en algunas economías avanzadas y en los países exportadores de materias primas.

Durante la primera mitad de 2016 la economía mundial tocó fondo, con una tasa de crecimiento que, anualizada, indicaba uno de los peores desempeños del período post-crisis. No obstante, a partir del segundo semestre el producto interno bruto (PIB) global cobró algo de ímpetu, sobre todo gracias al repunte observado en las economías avanzadas. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2016 la tasa de crecimiento mundial cerró en 3,1 %, con una tendencia decreciente respecto de los años anteriores, pero con una importante y esperanzadora aceleración hacia los últimos meses del año.

Sin embargo, la situación en las economías emergentes y en desarrollo es menos prometedora, debido sobre todo a la tendencia decreciente que han tenido los precios de las materias primas en los últimos años y a la desaceleración de la economía china. En América Latina, al impacto de los bajos precios de las materias primas se han sumado otros factores, como la aparición de crisis políticas internas en diversos países de la región, la incertidumbre frente a la política comercial de los Estados Unidos y la necesidad de ajustes fiscales más prolongados, debido a la reducción de los ingresos fiscales provenientes del comercio de materias primas. De hecho, entre 2014 y 2016 América Latina y el Caribe (ALC) mostró un desempeño muy por debajo del conjunto de economías emergentes, China e India. El débil desempeño económico de la región en 2016 se debió principalmente a la caída de la inversión y del consumo en los países de América del Sur.

El crecimiento del comercio en 2015-2016 fue inferior al crecimiento del PIB mundial, algo casi sin precedentes en las últimas décadas, aunque a fines de 2016 empezó a repuntar como resultado del aumento de la inversión. Los países exportadores de materias primas, en particular, presentaron una contracción drástica de la inversión y las importaciones a lo largo de 2016, un patrón similar al observado en 2015. El débil crecimiento del comercio global en los últimos años ha tenido un impacto directo en el comercio de ALC, que en 2015-2016 presentó su peor desempeño en ocho décadas (CEPAL 2016b). La moderación en la caída de los precios de las materias primas en 2016 y las mejoras en 2017 deberían impactar positivamente en los términos de intercambio regionales.

Las perspectivas de crecimiento de la economía mundial se han ido ajustando ligeramente al alza, gracias a la recuperación de la inversión, los precios de las materias primas y la actividad del sector manufacturero. Se prevé que el crecimiento económico mundial, de 3,1 % en 2016, aumente a 3,5 % en 2017 y a 3,6 % en 2018. En ALC la recuperación de la actividad regional se prevé más débil de lo previsto a finales de 2016, con crecimientos esperados de 1,1 % en 2017 y de 2,0 % en 2018, aunque con diferencias marcadas entre países. También se espera que el comercio internacional vuelva a crecer, pero las recientes tendencias proteccionistas han generado nuevas incertidumbres y riesgos en torno al futuro de la economía mundial.