Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe
ganaderia

Ganadería

  • vaca y pollo
    25%
    Participación de ALC en la producción mundial de carne vacuna y aves de corral
  • consumo producto pecuario
    6%
    Crecimiento en la cantidad de kcal diarias aportadas por productos pecuarios en ALC
  • pollo
    59,4%
    Crecimiento del consumo de carne de ave en ALC (2000-2016)
  • Aunque representan solo el 9 % de la población mundial, los países de la región producen alrededor de una cuarta parte de la carne vacuna y de las aves de corral del mundo. En el caso de los huevos y la leche, la región aporta aproximadamente el 10 % de la producción mundial de ambos productos y cerca del 7 % de la carne de cerdo del mundo.

  • En ALC el crecimiento de la producción pecuaria ha contribuido a mejorar la ingesta diaria de calorías por persona, que en promedio es de 572 kcal, lo que supera el promedio del agregado de los países en desarrollo (189 kcal/persona/día) y el promedio mundial (514 kcal/persona/día). En la región la leche es el producto de origen animal que más aporta a la ingesta calórica diaria de los consumidores de estos productos (168 kcal/persona/día).

  • Aunque es importante lograr todos los ODS, existe cierto consenso en que cinco de los objetivos son más relevantes en materia de ganadería: a) poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo (ODS 1); b) poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible (ODS 2); c) garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles (ODS12); d) adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (ODS 13); y e) proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad (ODS15).

  • Es importante avanzar en torno a las evidencias de la contribución del sector pecuario a la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y nutricional, el consumo y la producción responsable y el uso sostenible de los recursos y los servicios ecosistémicos. Tales evidencias deben obtenerse en forma de indicadores y cifras que permitan a los tomadores de decisiones generar incentivos y efectuar inversiones estratégicas, dado el impacto del sector en materia social, económica y ambiental.

Resumen de: Ganadería

La producción ganadera de ALC mantiene un rápido ritmo de crecimiento. Aunque los países de la región solo cuentan con el 9 % de la población mundial, producen alrededor de una cuarta parte de la carne y de las aves de corral del mundo. Además, la región aporta aproximadamente el 10 % de la producción mundial de huevos y leche y cerca del 7 % de la de carne de cerdo del mundo. ALC está emergiendo claramente como una importante región proveedora de proteína animal. Este crecimiento sucede en un momento en que las preocupaciones sobre la escasez de recursos, el cambio climático y la necesidad de un desarrollo más equitativo cobran cada vez más importancia, tal como lo plantea la Agenda 2030. El rápido aumento de la producción ganadera y de carne en ALC es más el resultado del crecimiento de los inventarios que de la adopción de tecnologías para incrementar el rendimiento. En la actualidad varias cuestiones conexas están afectando la industria pecuaria en ALC, entre las que se incluyen la incertidumbre política, la inversión extranjera en la agricultura, la tecnología y las enfermedades animales.

Sin embargo, el crecimiento continuo de la industria ganadera de ALC dependerá cada vez más de la eficiencia derivada de la adopción de tecnologías y la integración vertical. La intensificación, la sostenibilidad, los impactos ambientales, el cambio climático y las políticas gubernamentales afectarán el ritmo y la trayectoria de la expansión de la producción. Entre los factores clave del desempeño esperado de la industria cárnica de la región figuran los bajos precios de los granos, la intensificación de la producción, el aumento de los ingresos per cápita, un cambio continuo de las preferencias de los consumidores de carne de vacuno y ovino a carne de pollo y cerdo, y políticas diseñadas para estimular la producción y minimizar el impacto ambiental.

La ganadería es uno de los subsectores agrícolas que ha mostrado un crecimiento más rápido en los países en desarrollo; sin embargo, las experiencias muestran que dicho crecimiento per se podría no traducirse automáticamente en beneficios para los pobres. A fin de que el crecimiento del sector ganadero contribuya de manera más eficiente a aliviar la pobreza, las estrategias deben prestar especial atención a la eliminación de los factores que limitan el acceso de los hogares rurales a los activos, en particular a la tierra y el capital. A medida que los productores de pequeña y mediana escalas intensifican su producción, crecerá la demanda de servicios, insumos, piensos y recursos genéticos, lo que requerirá una mayor participación del sector privado, que deberá complementar los servicios del sector público.

Considerando el rápido crecimiento de la industria ganadera de ALC, las enfermedades animales representarán una amenaza constante. Esto podría agravarse por el cambio climático, que generará nuevos problemas asociados a la expansión o el resurgimiento de enfermedades. Los países continuarán fortaleciendo sus sistemas de vigilancia y de atención a emergencias sanitarias en todos los niveles, con el reto principal de hacerlos llegar a los pequeños productores ganaderos. Dado que muchas enfermedades de los animales atraviesan fácilmente las fronteras, una cooperación multinacional eficaz resultará útil para su vigilancia y control. Por otra parte, será necesario reforzar los estándares mínimos fijados por instituciones regionales, subregionales y nacionales para atender crisis transfronterizas de sanidad animal e inocuidad de los alimentos, así como mejorar en particular la eficacia de las acciones de las etapas de anticipación (monitoreo y preparación).

Para enfrentar los desafíos que implica el desarrollo sostenible del sector pecuario, se requiere implementar estrategias integrales de políticas públicas y trascender el ámbito sectorial en cuanto a inversión, financiamiento, innovación, desarrollo sostenible e inclusión social. El desarrollo sostenible del sector ganadero implica optimizar su desempeño, interrelacionando aspectos asociados a la producción, el ambiente y la justicia social. Para ello se deben formular e implementar iniciativas que contribuyan a aprovechar más eficazmente los recursos, a fortalecer la resiliencia, a garantizar la equidad y la responsabilidad social de la actividad ganadera, a robustecer los marcos de políticas públicas que favorecen el desarrollo de una ganadería sostenible, a afianzar y articular las capacidades institucionales de los organismos encargados de abordar las interacciones entre la ganadería y el ambiente y a promover la generación y la adopción de tecnologías productivas para una ganadería sostenible. Ello obedecería a los ODS como un consenso entre gobiernos y actores diversos en pos de una visión transformadora hacia la sostenibilidad económica, social y ambiental. Los productores pecuarios familiares son agentes centrales del desarrollo y cumplen un rol estratégico para el logro de la seguridad alimentaria y nutricional en el sector rural. Impulsar la integración de estos productores en los mercados contribuirá no solo a satisfacer la demanda futura de alimentos de origen animal de alta calidad, sino también a generar oportunidades para que los productores avancen en la escala social y, eventualmente, salgan de la pobreza.